domingo, 6 de noviembre de 2016
martes, 25 de octubre de 2016
UN FILM INJUSTAMENTE DENOSTADO: AMANTI DE VITTORIO DA SICA
En la Wikipedia británica señalan que la crítica
norteamericana y más en concreto Charles
Champlin de Los Angeles Times recibió Amanti
de Vittorio da Sica como la peor película que había visto desde 1926. Está
catalogada como una de las peores películas de todos los tiempos en el
libro 1978 book The Fifty Worst Films of All Time
de 1978.
Me ha extrañado tan
descarado partidismo y ese frontal rechazo de la película de Vittorio
de Sica que descubrí este fin de semana y que a mi modo de ver resiste muy bien
el tiempo. Es un film para el goce y disfrute del espectador. La película se inicia con una impecable Fay
Dunaway que lleva un impecable tailleur de
amarillo y blanco de Theodora Von Runkel y va abriendo puertas de un
impresionante palazzo en Lignano en
la región del Véneto. Ya en el inicio casi sin palabras aparece como un ser voluble, frágil, caprichoso pero
atormentado. De pronto en ese palazzo
renacentista aparece un televisor con Marcelo Mastroianni dentro, un ingeniero, al
que conoció fugazmente en un aeropuerto, al verlo, le
llama por teléfono y Mastroianni acude presto y sin dilaciones innecesarias se
enciende la chispa entre los dos.
El film dedica gran parte de
su tiempo a que disfrutemos viendo a dos grandes actores en un marco
incomparable: primero el Palazzo en el Véneto
y luego cuando de pronto deciden irse con la música a otra parte se trasladan a
los Alpes en las inmediaciones de Cortina d'Ampezzo donde la atormentada
Julie tiene un fabuloso chalet alpino. Prueban las camitas, a el sofá y los prados
montan en teleférico conducen peligrosamente. Pero tanta dicha no puede ser en
el mundo de los vivos, la atormentada Julie sufre de lo lindo sin que el panoli
de Mastroiani se entere de nada, Ella va a morir y él no lo sabe, Una amiga millonaria
(su de ella se entiende) viene a anunciar el fin del idilio. Ella debe viajar a
los Estados Unidos porque allí lo curan todo. Pero Julie se resiste no puede
dejar a su amor italiano y qué decide:
pues tirarse por un barranco. Ni pá ti ni pá mí. Pero ahí está Marcelo para
impedírselo y ambos se montan en un jeep dispuestos a afrontar juntos todos los
fantasmas incluido el de la muerte.
Así contado es banal, irreal, utópico estúpido. La película no
forma parte de los filmes que gustan a los críticos de cine
para eso y para amargarnos la vida ya está Lars von Triers. La película
tiene ritmo, la música de Manuel da Sica y Norman Gimbel interpretada
magistralmente por Ella Fitzgerald le va como anillo al dedo. Ellos ambos son
divinos. Una película en la que el argumento queda en, segundo plano para dar
prioridad al paisaje y a la interpretación. La historia es una historia de amor
que siguiendo las más implacables reglas de la creación artística está maldita
No sé por qué disgustó tanto cuando se la ha tratado como precursora de la horrible
“Love Story” o “9 semanas y media” o la
que imagino más horrible aún y digo imagino porque no la pienso ver “50 sombras
de Grey”.
El cine americano se lleva la palma en este tipo de películas ora semicursis
ora semieróticas que han ido subiendo de tono a medida que transcurren los
tiempos. En esta se imponen la contención y el buen gusto y no es en absoluto
mojigata, afectada porque lo exige el guión, pero hasta eso lo supera la
maestría de los actores.
La película nos lleva al mundo de la pareja, eso sí guapa y rica,
cosa que la crítica no perdona. Para que te guste está película tienes que no ser envidioso, ser capaz de disfrutar de la
dicha ajena y por supuesto aceptar que los ricos no son felices pero que llevan
mejor que nosotros sus desgracias en descapotables, chalets y tailleurs de Haute Couture.
Resumiendo recomiendo la película para salir de la actual vulgaridad, para pasar un buen rato,
para acordarnos que definitivamente superamos nuestro paleolítico, que el buen
gusto existe y que Italia es el país a
visitar a ser posible en descapotable y con algún marcelillo o una dunaway que
se tercie.
Ficha de la película: http://www.filmaffinity.com/es/film374385.html
.
domingo, 16 de octubre de 2016
¿Era necesario recurrir a Bob Dylan?
Es un tema
trillado, pero es un tema que se agotará
en unos días y no dejará rastro. Al final nuestras vidas seguirán su curso y se
no dará una higa a quién dan el premio una panda de suecos muy pijos y muy
políticamente correctos. Nos dará igual
que estos señores hayan roto moldes para darle el premio de literatura a
alguien, que no es que no tenga mérito, que lo tiene y mucho, pero que no es
literato.
Alguien cuyas canciones han servido para encender
conciencias , denunciar el racismo pero también para poner música a anuncios publicitarios. Una top star a la
que seguramente también el premio Nobel se le dé una higa porque no le hace
falta. Los suecos con sus cascos vikingos ardiendo por la velocidad a la que
circulaban sus neuronas han descubierto que Bob Dylan tiene canciones cuya
letra es un poema o tiene músicas que también llegan a mucha gente y el
conjunto es un bien de interés mediático y cultural. Hasta ahí estamos todos de
acuerdo . Pero hasta qué punto es necesario premiar a un artista que ya está
reconocido por todos : intelectuales, progres de guitarrita, cancioneros de
misa parroquial, burguesitos con inquietudes, amas de casa, trileros,
boxeadores fracasados, mujeres errantes, fumadores de grifa , bebedores todos.
¿Acaso están afirmando estos rubios vikingos hijos de Thor que la literatura ha
muerto? ¿Es necesario recurrir a Bob Dylan? ¿ No existe actualmente ningún
escritor de los que se sientan a la mañana con una mantita en las rodillas
frente a la computadora y juntan palabras y palabras para vencer la soledad,
para derrotar al miedo soñando que ahí fuera alguien llegue a leer su libro, que no merezca el dichoso premio Nobel.?
Me temo que sí. Me temo que la labor de la literatura
cómo reducto del pensamiento crítico, cómo reducto de la protesta ante la
muerte, la injusticia , la incomunicación quiere ser callada. Vamos a ser
triviales se han dicho estos señores ;
ya conseguimos que todos los mortales
compran en nuestra multinacional y se pongan
muy contentos cuando les vendemos un montón de tablones y unos tornillos
y les decimos que es un bonito armario ¿por qué no van a tragar si les decimos
que Bob Dylan es igual que Homero? Trivializa, deconstruye, confunde dile a la
juventud que no hace falta leer a Virgilio que con ponerse un disco de rock es
bastante, que las canciones tienen mucha miga.
No pierdan el tiempo leyendo a Goethe señores enciendan la radio y
escuchen que el reggaetón sea cómo la
lírica cortés y Bob Dylan igual que la epopeya de Gilgamesh, La Divina Comedia,
El Quijote o Rayuela.
Dejemos de fomentar la lectura no es necesaria si
queremos que obedientes consumidores construyan sus propios muebles con
manuales sin letra ni música. Protejamos a la cultura norteamericana que es minoritaria.
Esa minoría étnica que nadie escucha. Silenciemos al Sur a la antigua Persia, a Constantinopla, a
Atenas ,a Lisboa a Caracas a Lima a Tegucigalpa
y descubramos de nuevo la pólvora.
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